Cagón como es uno, ha sido ver esta genial acción y me han dado hasta ganas de ponerme a ver Walking Dead. Mentira. No la veo ni muerto. Y mira que así podría salir hasta en la serie.

Teniendo en cuenta que hice a mi madre acompañarme al baño por las noches hasta casi los 25 años, es extraño que ver a estos zombies me haya sacado una sonrisa. Y no, no es de esas nerviosas. Si casi ni me he tapado la cara con las manos, ni me he escondido detrás de un cojín.
Fan incondicional como soy de las acciones callejeras, a esta no me queda más que ponerle un 10, a pesar de que ya esté muy vista. El currazo que se han pegado con el maquillaje es de quitarse el sombrero. Y en mi caso los gayumbos, porque me puedo cagar vivo al encontrarme a uno de estos al girar la esquina.
Para finalizar, comentar que me ha encantado la “metáfora” del colega paseando la antena de televisión como si fuera un perrete. Te llevas mi “Me gusta” en to lo alto, socio.
Escrito por David Fernández.