Sus preguntas más frecuentes y generalmente con lágrimas en los ojos, son: ¿En que hemos fallado? ¿En qué momento mi hijo se convirtió en un monstruo? ¿Qué hice para merecer este castigo?, e inmediatamente en lo único que se piensa es en “curarlo” como si ser ejecutivo de cuentas fuera una enfermedad.
Entonces empiezan un doloroso camino debido a la angustia y la ignorancia, y a pensar en una solución a éste problema que los llevará muy seguramente a ser juzgados y discriminados por la sociedad. Los más puros empiezan a leerles el Rincón del Publicista y a hablarles del pecado y miles de cosas, otros ven la forma de llevarlos a un terapeuta o a una de las escuelas que prometen convertir a sus hijos en 100% creativos.
Es en este momento cuando comienza un camino tortuoso para los padres y un duelo constante; en sueños ven a su hija en contacto con clientes y se afligen con la idea de que no verán a su hijo recogiendo un premio en El Sol.
Los padres deben buscar ante todo información. Aunque esta no es una completa solución, con Internet, es posible informarse sobre el tema y a medida que se va conociendo, se va olvidando el shock por el cual se pasó al momento de conocer tan cruel verdad. Lo ideal es hablar con un especialista sobre el tema o asistir a grupos de padres en la misma situación, esto les ayudará a hablar y a aliviar el dolor que ocasiona tener hijos en el departamento de cuentas, de medios, de relaciones públicas o marketing directo.

Al asistir a un grupo de padres, se dan cuenta que su hijo “ha perdido la chispa”, pero que ellos han tomado su lugar; se sienten avergonzados e impotentes ante esta situación y, que no son los únicos que tienen un hijo con orientación profesional diferente, esto puede llevarles meses o años, además se dan cuenta que son ellos mismos quienes necesitan ayuda y no sus hijos. Esto es de suma importancia, ya que asistir a estas charlas le permite a los padres salir de allí “amando a un hijo y dejando atrás la idea de un monstruo”, todo esto ayuda en gran medida a evitar suicidios y a unir más a las familias.