En publicidad hay palabras que simplemente por su significado, ya hacen que prestemos atención. Por citar alguna de ellas diré “sexo”, “gratis” y la madre de todas las palabras “Jordan”. Es un rompecervicales en toda regla. La oyes y te tienes que girar. Sabes que algo bueno va a pasar. Es como esa gallina de los huevos de oro. El Rey Midas de la publi.

Puede que tenga que ver el que creciera viendo como los Bulls le hacían frente a las franquicias de Barkley, Johnson y Drexler. Puede que Jordan fuera el primer gitano negro de la historia. Sus anillos de oro avalan mis palabras. Puede que jamás exista un deportista igual. Si Michael está en el ajo, todo puede ser.
Anuncios como este, en los que determinación, motivación y esfuerzo se respiran por todos lados, te dan ganas de enfundarte tus Nike Air y poner a prueba tus rodillas ya maltrechas en la cancha del barrio.
Que si, que quizás habría quedado mejor si en vez de a un chino, hubieran puesto a un español, por eso de darle un mayor realismo. Pero asumámoslo, China por muy comunista que sea, respira Nike y aquí en España todavía podemos decir que gastamos las suelas de nuestras Paredes y J’Hayber, en las pistas sin luz del polideportivo más cercano.
Escrito por David Fernández.